
Pruebas genéticas no invasivas para la detección de trisomías
Las pruebas prenatales no invasivas (NIPT) para la detección de trisomías son pruebas especializadas que se utilizan durante el embarazo para detectar anomalías genéticas, especialmente trisomías, en el feto. La trisomía se refiere a una condición en la que hay un cromosoma adicional presente, lo que puede llevar a trastornos genéticos como el síndrome de Down (trisomía 21), el síndrome de Edwards (trisomía 18) y el síndrome de Patau (trisomía 13). NIPT se ha convertido en una herramienta popular en la atención prenatal ya que proporciona un método no invasivo, seguro y preciso para la detección temprana de anomalías genéticas.
¿Cómo se realizan?
Para NIPT solo se necesita una muestra de sangre de la madre, lo que lo convierte en un procedimiento seguro y no invasivo, sin riesgo para el feto.
¿Cuán confiables y precisas son?
NIPT es muy preciso en la detección de trisomías, con una tasa de fiabilidad de casi el 100%. En caso de un resultado positivo, se recomienda realizar pruebas diagnósticas adicionales, como amniocentesis o biopsia de vellosidades coriónicas, para confirmar el diagnóstico.
¿A quiénes se les recomienda?
NIPT se recomienda a las madres que tienen un mayor riesgo de anomalías genéticas fetales, incluyendo a las madres mayores, aquellas con antecedentes familiares de trastornos genéticos, o resultados anormales en ecografías.






