
Uñas encarnadas
Las uñas encarnadas son una condición en la que la uña se incrusta en el tejido circundante. Esto ocurre con mayor frecuencia en los dedos de los pies, especialmente en el dedo gordo, pero también puede suceder en las manos. Las uñas encarnadas suelen causar dolor, hinchazón, enrojecimiento e infección. Pueden ser causadas por diferentes factores, incluyendo la genética, el uso de calzado incómodo, el corte incorrecto de las uñas, lesiones o enfermedades como la diabetes o la psoriasis. Si no se tratan, las uñas encarnadas pueden llevar a problemas más graves como infecciones, abscesos o pérdida de la uña. El tratamiento incluye la aplicación de compresas tibias, antibióticos, la eliminación de la parte encarnada de la uña y, en algunos casos, intervención quirúrgica. Para prevenir que las uñas se encarnen, se recomienda cortar las uñas rectas, no demasiado cortas, y evitar usar calzado ajustado o incómodo.
¿CÓMO SE TRATAN QUIRÚRGICAMENTE?
El tratamiento quirúrgico de las uñas encarnadas se llama onicotomía y consiste en la eliminación de parte o de toda la uña para resolver el problema de la encarnación. La onicotomía se utiliza generalmente para tratar casos severos de uñas encarnadas que no pueden resolverse con otros métodos de tratamiento. Este procedimiento suele realizarse bajo anestesia local. El procedimiento implica la eliminación de parte o de toda la uña, dependiendo de la gravedad de la encarnación y del tamaño del área afectada. Después de la extracción de la uña, el cirujano limpiará el área y aplicará antibióticos de forma local para prevenir la infección. Después de la cirugía, el paciente recibirá instrucciones para el cuidado de la herida, que generalmente incluirán el cambio regular de vendajes, la aplicación de antibióticos y evitar usar zapatos ajustados o incómodos. Generalmente, la recuperación después de la onicotomía dura alrededor de 4 a 6 semanas, tras las cuales comenzará a crecer una nueva uña.
